| 45º Encuentro Internacional de Poetas “Oscar Guiñazú Alvarez” (28/09) 5, 6 y 7 de octubre – Villa Dolores, Capital de la Poesía, Traslasierra – Córdoba – Argentina Celebración de la palabra La Poesía es el Verbo Enamorado. Celebremos, hermanos, la Palabra. Gerardo Molina “...En el medio de un valle custodiado por un cerro azul, en el medio de un país del sur de América del Sur, a un tal Oscar Guiñazú Alvarez se le ocurrió creer que a quienes cultivan las palabras, la vida los escucharía mejor si se juntaban... Nadie supo bien cómo pero el quijotesco transerrano se empecinó bellamente en juntar a los palabreros. Poetas les decían. ¿Y a qué se juntan? A decir palabras. ¿Nada más que a decir palabras? Bueno, nada más no sabemos... La leyenda cuenta que el quijote, el mago con canto de jilguero hizo sonar su trino más allá de las sierras y de los llanos, más allá de los desiertos y de los ríos gruesos y de las cordilleras grandes. Más allá de las mediocridades y las mediatintas y del no se puede y de qué se le va a hacer. Más allá del ya veremos y de los papeles y de las puertas cerradas, que terminaron por abrirse. Y cómo se abrieron. Parece que con palabras... Y las palabras comenzaron a llegar desde todos los vientos, convocado por el quijote llamador y ese encuentro raro y hermoso, mágico, misterioso, hoy sigue siendo porque el quijote que lo acompañó años dejó una huella clara sobre la cual caminar. La huella de la palabra... Y resulta que esta gente se sigue juntando. Viaja miles de kilómetros para decir nada más que algunas palabras. Y la osadía del quijote-jilguero vuelve a hacerse en los hombres y mujeres que se juntan para decirse a sí mismos y a sus pueblos, para celebrar la palabra que mueve la vida, que renueva el asombro. ¿Dónde? En un valle azul, donde la primavera los recibe para perfumar de versos el cielo transerrano. Para celebrar el rito que renueva y mantiene el mito. Para decir palabras. ¿Nada más que palabras? Sí. Nada más y nada menos que palabras”. Miguel Angel Ortiz Hay un papel Hay un papel de pájaro alando mi vitrina y una rosa quemada con los humos del alba. Mis zapatos de duende se calzan su blancura y desandan recuerdos en las copas del alma. Aromado, el espejo copia ojos de octubre. (Mis ángeles azules fingen no saber nada). Mari Betti Pereira Lluvia Llega con su dulce dolor ambarino cayendo como al descuido la lluvia. Pienso en ausencias no advertidas -la risa silenciosa de mi padre goteando sobre el olvido-. Mario Hugo Torres Tarde Mi corazón de pan quiere harinar el aire; bocanadas de sol la tarde me concede. .................. Aldo Alemán L. Viajeros En el tren de las sombras cuántos rostros queridos se me fueron. Me gustaría tanto hablar nuevamente con ellos. Pero ese tren aún para mí pasa lejos. En andenes oscuros todavía no me siento viajero. Osvaldo Guevara Para A.D. En una tarde que refleja sueños la brisa de su poesía dibuja libremente la palabra. Cuando las últimas astillas de la noche se queman, los pájaros beben de su mano. José Luis Colombini Quiso alcanzar el cielo en la luna del agua Recogió las estrellas del aljibe. Miró su mano (alucinada) ¡Oh ilusa! en ella sólo agua. Leonor Mauvecin ...”y cuando el pájaro canta desafiando el infinito y las estrellas alumbran la distancia con un grito, la tierra, prolijo encanto, perfuma el aire de mitos” Molly Bic Silencio Me he llagado las manos y los dedos golpeando tu hombro sin respuesta. Y tu nombre endulzándome la espera, sin sonidos cerrando los espacios. Igual yo seguiré tras de tus pasos Apoyando mi grito en tu silencio. Isabel Nieto de Murúa Guitarra Vegetal herencia traigo desde el latido ancestral de mis raíces. Sístole pleno de savia. Sístole de madera. Sobre mi vientre en pentagrama tu clave del amor ha despertado mojadumbre de surcos y de pájaros. Mónica Fornés Sombras Tu mirada besa el aire que respiro, Y tus manos, velas blancas que regresan, Y el abrazo, y tu boca y los suspiros Y te duermes y las sombras ya se alejan... Beatriz Tombeur V Una espiga rubia danza rítmica del viento Mi pan alumbra sol en mi mesa Carmen Germain Encuentro Para lavar el aire de abandonos junto a las manos viejas del camino, para nombrar el orden de las rosas en el alba vencida por los siglos; vino a nacer tu nombre de muchacha con perfume de pan recién parido. En el erial de mi canción gastada se detuvo en palomas tu vestido y fue la casa de tu antigua sombra el sitio permanente de los nidos, el lugar de la paz y las antorchas, junto a las manos viejas del camino. Raúl Pignolino, Cap. Federal Asombros Detrás de los arabescos de la lámpara se agazapa una marea de asombros; el aliento de una guitarra se une al ritual; testigos del sol y del rocío, todo nos redime. Rosa Arias Esta Brisa En tus ojos se asoma la imagen de una montaña en primavera, pincelada de verdes, morados, amarillos y un lago oscuro como una luna vieja. Los pájaros dibujan laberintos Y guardaban el perfume De la brisa azul de las glicinas. Ana María Lauricella Llaves Una tras otras caen las llaves. La noche extiende sus sombras. El pensamiento alcanza el vuelo y el aire. En el exilio ni siquiera se apega a su latido nada se mueve solo el tiempo. En el cuarto la soledad está poblada de voces y silencios. Teresa Gómez Atala Sólo Viento Apoyé mi rostro en tu pecho sándalo y almizcle en el corazón de la noche en los ojos del mar. Espejismo de octubre tu piel celebración de la sed. Viento sólo viento en mi abrazo vacío. Susana Lobo Los próceres cotidianos generalmente pasan por nuestro lado y no lo sabemos. El color de los días pasa por nuestra forma de mirar. Puede el alma suspenderse en una sonrisa de felicidad. Rafael M. Altamirano (Ninalquín) Recuerdos Las hortensias floridas, me recuerdan la casa en que feliz y alegre yo pasé mi niñez. Mi madre las cuidaba con un amor tan grande, que ése, mi patio humilde era todo un vergel. Que hermoso es recordarla q aquella antigua casa, rodeada del cariño que yo supe tener. El abuelo, mis padres, y esa inmensa familia, que en los días festivos siento a mi alma volver. Jazmines, madreselvas, malvones y geranios, aromas de la infancia que vuelven del ayer. Isabel Corraos Santos Briznas del tequiero Le pido luz a nuestra historia la fuerza para tensar las briznas de tequiero el calor de la sangre para sabernos lejos de todos los abismos la urgencia de llegar a trasluz de las cornisas con la tibieza engarzada a las pupilas le pido a nuestra historia conservar el cariño enhebrado en la llovizna el recuerdo en las costuras de la euforia y toda la fuerza del amor enlazado entre mi valle y tu refugio Marta Cristina Ramallo Coplas Don Segundo y doña Clara me enseñaron a soñar, tomaditos de la mano por los cielos andarán. Cosa linda es la guitarra con su forma de mujer, la llevo siempre a mi lado que es mi forma de querer. A la copla hay que mojarla para poderla decir, si a mí me mojan con vino voy a morirme feliz. Rafael Horacio López Quisiera ser A Gerardo Molina que fue el primero en traer el retumbe de las coplas a este valle. (En La Paz, octubre 1999) Yo no soy aquel que fui ni tampoco el que seré ni también tampoco sé qué destino hay para mí. Yo no soy aquel que fui ni tampoco el que seré. ............... Quisiera ser olivillo diablero de tusca y jume y prodigarte el perfume del poleo y del tomillo. Quisiera ser olivillo diablero de tusca y jume. .................. Tal vez me vaya cantando ganas no me han de faltar mi corazón ha de andar con el tuyo, palpitando. Tal vez me vaya cantando ganas no me han de faltar. Julio Lemoine Apuntes para un papá Padre, ahora que marzo llovizna en Punta Arenas, quiero contarte que he caminado tu herencia. Aquellas tierras frías adonde creció tu madre y tu abuela comprara sus verduras... Allí ese abuelo francés balanceaba sus vivencias entre este extremo austral y la oriental Montevideo, y en el sur gastó sus manos hasta llegar a su hondura. Seguimos esas huellas con tu nieta frente a sus huesos rezamos en tu nombre: fueron testigos los cipreses que cada tarde despiden fragancias parisinas. Y comprobamos el cambio de origen De los apellidos... En este lado de América del Sur. Papi: sentimos tu presencia: lo dijo el reloj salesiano, las campanas, la plaza y el viento con voz paternal narró tu historia. Juana Dangl - Córdoba - Argentina
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