Edición del dia
Acerca de Nosotros - Contáctenos


Secciones de noticias
Portada
Comunidad
Interés general
Deportes
Policiales
Opiniones y política

Paginas diversas
La página literaria
La página digital
Mensajes
Clasificados
El gaucho Talero
Archivo actual (2008)
Archivo antiguo (2007 y anterior)

Herramientas
Enlaces
Foros

Formulario de acceso





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
  
La Página Literaria PDF Imprimir E-Mail
jueves, 04 de marzo de 2010
La Página Literaria
MARAVILLOSA AMALGAMA
(Desde San José, Especial para La Página Literaria de HOY CANELONES)
   Crónica “sitiana”
       
         A Mario

Hendió los oceanos(sic) como en la nao fiera
aquellos Argonautas buscando el Vellocino
de Oro, aventureros tras un azul camino
o cual los alquimistas la eterna primavera.

Intuía tesoros que esta tierra le diera:
el Amor –una rosa del lar sanjosesino (sic)-,
Fiorenza –ansiado fruto-, la Amistad como un vino
que, ubérimo, proclama su ínclita bandera.

Así, embrazó en su Italia una lanza quimérica:
abrir los corazones a un sentimiento vario,
universal, fraterno, nueva Cruzada féerica

que alentara los soles de su terco optimismo
y para darse a todos se olvidó de sí mismo
¡vibrante y solo y único y victorioso, Mario!
  
 Gerardo Molina
(“El Sitio”, San José, 23/I/2010, en los 70 años del consolo Mario Bonandini)

  Ignoro  las connotaciones cabalísticas que pueda tener la cifra 70.  (Salvo recordar que el Segundo Templo de Jerusalén fue destruido por los romanos en el 70 d.C. –el Primero lo había sido antes por el rey babilonio Nabucodonosor-, escapan a la memoria otros posibles eslabones cotejantes).
  Pero si ahora consideramos los siguientes vínculos: onomástico setentón, hospitalidad véneto-uruguaya personificada en la pareja Bonandini-Hoening y ámbito físico –“El Sitio”- devenido “piccolo paradiso sulla terra”, entonces el título dado a esta breve reseña, encuentra plena justificación.
  ¿Dónde, sino en “El Sitio”, el homenajeado –Mario- podría recibir mejor, en la voz del propio poeta, los metros soneteados que ofician de pórtico?...
  ¿Dónde, sino en “El Sitio”, la exquisita calidad humana de los anfitriones pudo acoger, en democrática afinidad, a un numeroso grupo de chicos y chicas que se hospedan en el Hogar Juan XXIII?...
  ¿Dónde, sino en “El Sitio”, un ministro de Estado pudo dar rienda suelta a sus dotes recitativas?...
  Las preguntas, en clave similar, tenderían ad infinitum.
  Procuremos, apelando a cierta racionalidad, el relato somero de lo acontecido el sábado 23 de enero p.pdo.  Ese día, il cavalieri Mario Bonandini Medea** cumplía sus cabales setenta inviernos (o setenta veranos), según consideremos los consabidos hemisferios (a esta altura, él ya es tan veneciano como criollo).
  12:35 hs. Del día señalado.  Bochorno típico de mezzogiorno estival.  Tras el corto viaje desde la ciudad hasta el fundo, las prendas, adheridas a los cuerpos, se mimetizan con la piel.  Somos casi de los primeros en arribar: el cerríllense adoptado maragato, Abel Soria y su señora esposa; Humberto Greno, compañero de directiva en la Soc. Italiana local; y quien garabatea esta mimesis de crónica mundana, a medio camino entre seriedad y socarronería.  Poco más tarde lo harán el presidente Miguel Senattore Villero y esposa, la vice Elvira Petrosino, la secretaria Vilma Magné, Héctor Biliato y esposa; le acompaña el historiador Daniel Ramela.
   Efusivos abrazos en la bienvenida que nos brindan los dueños de casa.  Salutaciones y presentaciones de rigor entre los catecúmenos primerizos.  Llega el microbús que porta la gorjeadora chiquillada antes referida.  El transcurso de las horas, nos demostrará también el respetuoso comportamiento de sus integrantes.  Arriban nuevos vehículos y nuevos viandantes; y a poco el umbrío espacio frontal se cubre de aceradas y multitonales armaduras viajeras.
  Bajo exuberante copa arbórea protectora, y al cuidado de atenta ronda cocineril, la enorme parrilla, expuesta al draconiano escarlata de las brasas, vestal aún, aguarda la ritual cópula con los tiernos costillares.  Algo más lejos, la blanca semiesfera de un típico horno de barro, oficia el sibarítico portento de empanadas y pizzas que obrarán –regadas por generosos caldos- como eficaz despertador de apetencias.  ¡Otra qué  “bodas de Camacho”! Sancho Panza estaría aquí en la gloria…
   Casi sin saber cómo ni dónde, se van formando los animados corrillos de invitados en función –probablemente- de afinidades etarias, arbitrios estéticos o, liso y llano, ocasional amistad.  A todos ellos recorren, con su proverbial gentileza, Mario y Fanny, mientras la videocámara de Fiorenza, hija de la pareja anfitriona, todo lo registra.
  Levanto la vista y oteo hacia uno de los tantos abigarrados grupos.  Y de pronto le distingo allí.  Encasquetado bajo su infaltable e indefinible gorro, chusco como siempre, Ernesto Vila, padre legítimo de las (des)imágenes que representaron al Uruguay en la Bienal de Venecia 2007, hace gala de su encanto personal, facundia y sentido del humor, en medio de tanto auditorio.  Tarea que sólo abandonará de momento cuando, al reconocerme, nos estrechamos  en cordial abrazo.  Retomado el hilo de la charla, ésta versaba sobre la opinión de Vila y su esposa acerca de las excelentes condiciones interpretativas de la cantante maragata Malena Muyala.  Y ¡he aquí la sorpresa!  A escasos metros del grupo, el mismísimo padre de la artista, Miguel Muyala (a quien conozco desde la infancia), mantenía recoleta conversación con otro contertulio.  Ernesto y Miguel no se conocían y este escribidor tuvo el gusto de presentarlos. 
  Cuando la Comisión Directiva de la Soc. Italiana local visita el solar de Bonandini, suele gozar de ciertos pequeños “privilegios”.  El de la ocasión fue que se dispusiese la larga mesa pitancera bajo el reparo de flamante “quincho” reconstruido.  Comparten la misma, intuitu personae (por  razón de las personas) y juris et de juri (de Derecho y por derecho): los poetas Abel Soria y Gerardo Molina; los historiadores Oscar Padron Favre y Daniel Ramela; las respectivas esposas de los tres primeros; y nos invade una gran alegría cuando arriba la familia Pecorari-Peña, la cual, superando con digna entereza la pérdida (unos meses atrás) del queridísimo e inolvidable Giovanni, decidió unirse a la celebración.  Navigare necesse est, vivere non necesse.  (“Navegar es necesario, vivir,no”).
  El diligente y eficaz personal del catering contratado no cesa en su ajetreo servicial.  De pronto, irrumpe un pequeño furgón que porta, junto a sus “maestrantes de la diosa “Terpsícore”, instrumentos musicales y equipo de amplificación.  Más temprano que tarde, el festejo cumpleañero comienza a transfigurarse en una cuasi gala lírico- melódica.  Y a partir de ese momento, sólo en forma de babélicos brochazos será posible condensar tan vertiginoso y disfrutable cúmulo de fatti di cronaca (sucesos).

       Brochazos

-Los escarceos (en onda amable) histórico-ideológicos entre Padron Favre; Senattore, Geno y Ramela, teniendo como sound track, a la distancia, las versa´tiles interpretaciones del dúo Pérez (lª guitarra y acordeón);
-El intransferible decir, la donosura apicarada y –siempre- la certera puntería de Abel Soria, para dibujar, en ajustados versos, personajesy situaciones de entrañable criollismo;
-El mismo estro que guió el cálamo de Gerardo Molina para escribir cuartetas y tercetos de homenaje, se hizo verbo potento al momento de ofrendar unas y otras.  La esposa del `poeta (también ella escritora) interpretó “a capella”, una pieza lírica;
-En descacharrante parodia de “El Malevo” (Osiris Rodríguez Castillos), el Dr. Héctor Lezcano, actual y futuro ministro de Turismo y Deporte, lanzó por la borda todo empaque protocolar y se despachó con una versión, con acompañamiento de guitarra, de “El Pucheto”, rémora jocosa –según propia declaración- de sus tiempos de estudiante universitario.  En el refrito aludido, una suegra es la víctima del Rhabdoviridae (virus de la rabia);
-Por sus dotes de caballerosidad Mario Bonandini recibió –de manos del poeta Molina y en representación del periódico “Hoy Canelones”-, un artístico medallón que lo distingue como “Cruzado de la Amistad y la Cultura”; y
-Por supuesto, en improvisada masa coral y de viva voz, todos le cantamos el ritual “happy birthday”.  Con emocionadas palabras agradeció el homenajeado.
    Se ignoran las aptitudes actorales (de tenerlas, no las exhibieron) de otros connotados asistentes.  Pero la selecta nómina incluyó:
-la circunspección (que no le inhibe la franca alegría) de un jerarca pastoral: Mons. Pablo Galimberti, obispo de la Diócesis de Salto;
-los lustres del Dr. Carlos Abín, exembajador del Uruguay en Roma;
-el “perfil fenicio” de don Manuel Ascer, presidente de la Cámara de Comercio Italiana de Montevideo;
-la recatada presencia del Prof. Pablo Rivero, director del liceo floridense;
- y el apacible continente de don Atilio Grezzi, de largo vínculo con la Comuna poronguera.
  En resumen, un memorable día festivo que en su curiosa heterogeneidad, no hizo más que reafirmar el predicamento que Mario –cual tesoro intangible- se ha ganado en todos los estratos sociales de la comunidad uruguaya, incluida,of course, la maragata.   Buono compleanno, Mario!!!

 
< Anterior   Siguiente >

Advertisement

  
Diario Digital



El clima
Contáctenos
Teléfono 033-24386

Clasificados  int. 20
Administración  int. 20
Redacción  int. 26
Fax  int. 22



¡Envíe su noticia!
Se invita al Lector a enviar correo con Información y Noticias que ocurren en Nuestro Departamento.
Utilizar el formulario de contacto haciendo Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

Buscador
Image

Diseñó optimizado por Algunos derechos reservados por Hoy Canelones 2008 bajo licencia CC - Creative Commons License